La comunidad de espectadores, a lo largo de toda la temporada, acompaña y disfruta de la programación del Teatro Rialto y el Teatro Principal de Valencia y, con sus ojos atentos y sus voces críticas, teje un cuaderno de bitácora analógico, un diario creativo lleno de pensamientos, emociones y arte. Un testimonio colectivo que también es una obra en sí misma.